Un rediseño web profesional no es cambiar los colores. Es repensar la web desde cero: nuevo diseño, textos que convencen y SEO incluido desde el primer día.
No todas las webs son recuperables con pequeños retoques. A veces, la estructura está mal planteada desde el principio y la única solución real es empezar de nuevo.
Más del 70% de las búsquedas locales se hacen desde el teléfono. Si tu web no se ve bien en móvil, estás perdiendo clientes.
Google penaliza las webs lentas. Si tarda más de 3 segundos en cargar, el 50% de los usuarios se va antes de verla.
Una web con aspecto de 2015 transmite desconfianza. Los clientes juzgan tu profesionalidad por lo que ven antes de leer una sola palabra.
Si tu web no tiene la estructura SEO correcta, Google no la va a mostrar. Da igual lo bonita que sea si nadie la encuentra.
Una web que no explica bien qué haces, para quién y por qué elegirte, no convierte visitas en clientes. El texto importa tanto como el diseño.
Si tienes visitas pero nadie te llama ni escribe, el problema es de conversión. El diseño, los CTAs y la estructura están fallando.
Un rediseño web completo no es instalar una plantilla nueva. Es un proceso que empieza entendiendo tu negocio y termina con una web que trabaja para ti: que aparece en Google, que convence a quien la visita y que no da problemas técnicos.
Antes de tocar nada, revisamos qué está fallando y qué se puede aprovechar. Nada se cambia por cambiar.
Un diseño creado específicamente para tu negocio y tu sector. Sin plantillas genéricas que podrían ser de cualquiera.
Redactamos los textos de toda la web. Copy orientado a convertir visitas en clientes, con las keywords correctas para posicionar.
Estructura de URLs, metaetiquetas, headings, velocidad de carga y Schema markup. La web sale bien construida desde el día uno.
Diseño responsive probado en los dispositivos más usados. Perfecta en móvil, tablet y escritorio.
Los puntos de contacto bien diseñados y funcionando. Formularios, botones de WhatsApp, click-to-call... todo lo que necesites.
Imágenes comprimidas, código limpio y configuración correcta. Objetivo: más de 90 en PageSpeed para no perder posiciones en Google.
La nueva web se desarrolla en paralelo. Mientras trabajamos, tu web actual sigue funcionando con normalidad.
Revisamos tu web actual, tu sector y tu competencia. Te damos un presupuesto claro sin sorpresas.
Definimos la arquitectura, el diseño visual y la estrategia de contenidos antes de escribir una línea de código.
Construimos la web y redactamos todos los textos. Tú revisas y apruebas antes de publicar.
Publicamos cuando todo está aprobado. Tu web actual no sufre ninguna interrupción durante el proceso.
El rediseño web es especialmente útil para negocios que ya tienen presencia online pero sienten que su web no les está ayudando a crecer. No hace falta tener una web nueva: con la que ya tienes podemos trabajar.
Cuéntame cómo es tu web ahora y qué quieres conseguir. Te doy un presupuesto claro en menos de 24 horas. Sin compromiso y sin letra pequeña.
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