El 53% de los usuarios abandona una web que tarda más de 3 segundos en cargar. Y Google lo sabe: la velocidad afecta directamente al posicionamiento. Optimizamos tu web para que cargue rápido, retenga visitas y posicione mejor.
Una web lenta pierde clientes antes de que lean una sola palabra. El 53% de los usuarios abandona si tarda más de 3 segundos. En móvil, ese umbral baja a 2. Y no es solo una cuestión de experiencia: Google usa la velocidad como factor de posicionamiento desde 2021 a través de los Core Web Vitals.
El problema más habitual es WordPress con demasiados plugins, imágenes sin comprimir, sin caché y con un hosting ajustado. Muchas veces no hace falta cambiar de hosting ni rediseñar nada: con la configuración correcta, la mejora es enorme.
La velocidad es uno de los primeros problemas que detecta una auditoría SEO. Si ya la tienes y sabes que la velocidad es el problema principal, este servicio va directo al grano sin pasar por el diagnóstico completo.
La velocidad se puede frenar por muchos factores distintos. Atacamos todos los que tienen impacto real, empezando por los que más puntos suman en PageSpeed y más se notan en la experiencia del usuario.
Las imágenes sin comprimir son la causa más común de webs lentas. Las convertimos a formatos modernos como WebP, las redimensionamos y activamos la carga diferida (lazy load).
La caché hace que los visitantes que repiten carguen la web instantáneamente. Configuramos la caché del servidor y del navegador para sacar el máximo partido.
Eliminamos espacios, comentarios y código innecesario de los archivos del sitio. Menos peso, carga más rápida, especialmente en conexiones lentas o móvil.
Cada plugin añade peso. Revisamos cuáles son imprescindibles y cuáles se pueden eliminar o sustituir por algo más ligero. Menos es más en WordPress.
LCP, INP y CLS: las tres métricas que Google usa para medir la experiencia real del usuario. Las optimizamos directamente para pasar el umbral verde que Google considera óptimo.
Capturamos el PageSpeed antes de empezar y después de terminar. Ves exactamente cuánto ha mejorado tu web con números reales, no promesas.
La lentitud rara vez tiene una sola causa. Lo habitual es una combinación de varios factores que se acumulan. Estos son los más frecuentes y los que más impacto tienen al corregirlos.
Fotos subidas directamente desde la cámara, sin comprimir ni redimensionar. Una sola imagen puede pesar más que toda la web debería pesar.
Cada plugin carga sus propios archivos CSS y JavaScript. Diez plugins = diez veces más archivos que el navegador tiene que descargar antes de mostrar nada.
Sin caché, cada visita genera la página desde cero. Con caché bien configurada, la mayoría de visitas cargan instantáneamente desde la primera vez.
La velocidad no es solo un problema técnico: es un problema de negocio. Un visitante que espera es un visitante que se va. Y si Google detecta que los usuarios abandonan tu web rápidamente, la baja en los resultados de búsqueda. Los dos efectos se retroalimentan.
Una vez optimizada, la web mantiene su velocidad sin intervención continua. Si en el futuro añades contenido pesado o nuevos plugins, el mantenimiento mensual lo detecta antes de que sea un problema.
Hay señales claras. Si reconoces alguna de estas situaciones, tu web tiene margen de mejora real.
Una web optimizada en velocidad saca más partido a todo lo demás.
Díme la URL y le echo un vistazo rápido a tu PageSpeed antes de presupuestar. Así sabes el margen de mejora real antes de comprometerte. Sin compromiso.
→ Optimizar la velocidad de mi web