La auditoría SEO analiza el estado real de tu web: qué problemas tiene, qué oportunidades estás perdiendo y exactamente qué hay que hacer para mejorar tu posicionamiento en Google.
Antes de invertir en SEO mensual, necesitas saber dónde estás. Una auditoría SEO es un análisis exhaustivo del estado de tu web: qué problemas técnicos tiene, con qué keywords posiciona y cuáles está perdiendo, qué hace mejor tu competencia y qué hay que hacer primero para mejorar.
No es un informe genérico generado por una herramienta automática. Es un análisis manual hecho a mano, revisando página a página lo que Google ve cuando rastrea tu web. El resultado es un plan de acción priorizado: qué arreglar primero, qué puede esperar y qué está bien como está.
La auditoría es especialmente útil antes de contratar un SEO local o SEO nacional mensual, porque permite empezar el trabajo sabiendo exactamente cuál es el punto de partida y dónde están las mayores oportunidades.
La auditoría cubre todos los factores que influyen en el posicionamiento: desde los más técnicos hasta los de contenido y experiencia de usuario. Nada se deja en el tintero, aunque no todo pesa igual: el informe prioriza lo que más impacto tiene.
Rastreabilidad, indexación, velocidad de carga, Core Web Vitals, errores 404, redirecciones, sitemap y robots.txt. Lo que Google ve cuando entra a tu web.
Títulos, metadescripciones, headings, estructura de URLs, uso de keywords, textos alternativos. Cómo está optimizada cada página para los buscadores.
Para qué términos posiciona tu web ahora mismo, cuáles debería atacar y cuáles está perdiendo. Oportunidades concretas con volumen real.
Páginas con contenido débil, contenido duplicado, canibalizáción de keywords. Qué páginas ayudan y cuáles perjudican el posicionamiento.
Qué están haciendo mejor los competidores que sí posicionan. Dónde están las brechas que puedes aprovechar.
No solo una lista de problemas: un plan ordenado por impacto y dificultad, para saber exactamente por dónde empezar a arreglar las cosas.
La auditoría SEO no es siempre el primer paso, pero sí es el paso inteligente cuando no sabes por qué tu web no funciona como debería. Estos son los casos en que más sentido tiene pedirla.
Empezar SEO sin saber el estado de tu web es trabajar a ciegas. La auditoría define el punto de partida y las prioridades reales.
Si tu web ha perdido visitas de golpe sin razón aparente, la auditoría identifica si hay una penalización, un error técnico o un cambio de algoritmo.
Los rediseños web pueden dañar el posicionamiento si no se hacen bien. La auditoría post-rediseño detecta problemas antes de que afecten al tráfico.
El informe de auditoría es tuyo. Puedes implementar los cambios tú mismo, hacerlo con tu desarrollador o contratarnos el SEO mensual para que lo hagamos nosotros de forma progresiva. No hay ninguna obligación de contratar nada más.
El informe se entrega en PDF, organizado por prioridad, con capturas de pantalla y ejemplos concretos de cada problema. Sin tecnicismos innecesarios: cada punto explica qué hay que hacer y por qué importa.
La auditoría SEO tiene sentido para cualquier web que quiera mejorar su posicionamiento y no sabe por dónde empezar, o que ha probado cosas y no ve resultados.
La auditoría identifica los problemas. Estos servicios los resuelven.
Cuéntame qué web tienes y cuál es tu situación. Te digo si la auditoría tiene sentido para tu caso y qué puedes esperar del resultado. Sin compromiso y sin letra pequeña.
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